Cuando abrí los ojos y
vi el techo de mi habitación, aun todo estaba oscuro no sabía la hora pero aún
era de madrugada. Una sensación extraña rodeaba mi cuerpo, un instante después
sentí que me despegaba de la cama y parecía flotar, traté de tocar con mis
manos las sabanas pero no las alcanzaba. Estaba flotando.
En ese estado, se
sentía una desprotección, me sentía vulnerable, suelto, liviano... Libre !
sentí un estremecimiento en mi cuerpo y todo me empezó a dar vueltas, las
paredes, los cuadros. Una corriente fuerte de aire entró por la ventana; era un
aire frío, de ese que llega a los huesos casi sin tocar la piel. Pero entonces
podía volar ?
! NO ¡ no volar,
FLOTAR; eso era, estaba suspendido en el aire como los astronautas en el espacio.
Quise salir de la habitación, pero al halar la puerta, vi como mi mano pasaba a
través de ella, entonces no solo flotaba sino que también atravesaba objetos
sólidos, así como lo hacen los fantasmas. Recorrí toda la sala, entré a las
habitaciones, todos estaban profundamente dormidos.
En ese mismo instante
escuché ruidos en la calle y vi por la ventana de uno de los cuartos como un
grupo de personas salían corriendo, todos hacia una misma dirección, mas y más
gente salía de sus casas hacia el mismo lugar, como curiosos en busca del morbo
de algo acontecido.
Atravesé la ventana y
salí flotando en esa misma dirección, casi sin importar que me vieran, momentos
después descubrí otra de las cualidades de mi estado; nadie me podía ver. Seguí
flotando junto a la gente, hacia donde todos se dirigían, cuando a lo lejos
pude divisar un tumulto de gente, todos
reunidos. Y o no entendía nada, pero mi curiosidad me hacía flotar más y más
hacia ese lugar.
Todos lamentaban lo
sucedido, incluso pude ver algunos llorando, intente preguntar pero; entendí
que no me podían oír. Me metí entre la gente, entre el grupo, atravesando
cuerpos, hasta que pude ver a alguien tirado en la carretera, la sangre en el
piso rodeaba su cuerpo, el accidente había sido espantoso ··, comentaban unos,
-·· no tenía oportunidad de salvarse, dijo otro de los curiosos.
WILLIAM CORREA 97

No hay comentarios.:
Publicar un comentario