jueves, 1 de diciembre de 2016

UN GRANITO DE ARENA






Esta noche EL GRAN CONCIERTO!!

Más de 80.000 personas se reunirían para presenciar el mejor espectáculo en vivo, la televisión realizaba los últimos preparativos, el equipo y yo ya terminábamos los últimos ajustes para que el concierto fuese el mejor de lo mejor. Yo estaba muy tenso y muy preocupado pero muy optimista, pues junto a mi estaba el equipo más idóneo y profesional que podía existir en algún lado.

Las horas corrían, las promociones en la radio y la televisión sonaban "HOY EL GRAN CONCIERTO CON EL MAS POPULAR CANTANTE DEL MUNDO”.

Llegó la noche, agitada y temerosa tratando de ahogarme con su tenue oscuridad, mis ganas de estar allí me hacían pasar sobre cualquier contratiempo.

Pasamos por el estadio y vi esas largas colas y como la gente se mataba por entrar para conseguir el mejor puesto en donde pudieran tener más cerca de la estrella del espectáculo; eso me hacía sentir bien, muy bien pues era una muestra de que mi trabajo y mis esfuerzos no habían sido en vano.

Entré a los camerinos y allí todo el equipo· unido como una familia en donde los ánimos y apoyos vuelan de un lado para el otro, como "todo saldrá bien'; "no te preocupes, somos los mejores':· pero siempre expectantes.

Hice algunas revisiones de rutina, como todos lo hacen y una gran curiosidad entró en mí y me acerqué tras el telón y con temor miré a través de él y vi los tumultos de gentes, como hormigas desplazándose por todo el estadio entre la silletería. Sentí una emoción y un temor a la vez, entonces di la vuelta y vi el reloj del salón (8:40PM) solo faltaban 20 minutos y puff, el gran sueño.

Los músicos empezaron a tomar sus puestos, la gente sus asientos, el nerviosismo nos invadió a todos, la TV empezó su conteo regresivo mientras se mostraban los comerciales de interés. Ya el estadio estaba en su tope y se escuchaban aplausos, gritos y silbos, pidiendo que empezara el espectáculo.



Aquí todos estábamos listos y de repente el conteo 3 ... 2 ... 1...0, se abrió el telón y una fanfarria encendió el ánimo del público y los gritos de la gente salían desde sus entrañas, como fieras heridas y con rabia, haciendo vibrar los cimientos del mismo estadio ... y no paraban de sonar.

En un momento de locura y emoción tomé el micrófono inalámbrico que estaba sobre una de las mesas de control y me dirigí hacia el centro del escenario con pasos cortos pero seguros, cada vez acercándome más y más, cuando tuve a la vista a todo el público ; el pánico y el terror invadieron todo mi cuerpo, sentí como si me destrozaran en mil pedazos, casi pierdo el control y no me reponía del trauma, en ese instante todo se convirtió en un mar de silencio, la quietud reinaba en todo el lugar, no se escuchaba nada; era como si se estuviera haciendo una venia de respeto y admiración o si se quedaron aturdidos y anonadados al verme desplazar por el escenario, que de su garganta no pudo salir el más leve sonido; esto me dio una seguridad total y me sentí dueño del escenario. Tomé el micrófono y lo coloque sobre el soporte y con una mirada hacia uno de los técnicos, pedí sonido, golpee el micrófono con mi índice izquierdo 2 veces y emití un sonido silábico para asegurarme de la nitidez de la voz en los equipos... y era perfecta.

En ese preciso instante la gente desbandó sus gritos como una estampida de reses en campo abierto arrasando todo lo que encuentre en su camino, eran gritos incoherentes y eufóricos, lágrimas y risas, aplausos y silbidos, las luces, el calor, todo se conjugaba dando la bienvenida a la estrella.

Miré tras de mí y lo vi, era ERIK ASTOR, era él la estrella más esperada. Giré entorno a él y me alejé del escenario mientras escuchaba entre los gritos como su estrella favorita los saludaba y expresaba su amor. Yo tomé mi puesto en la mesa de control de sonido y empecé mi arduo trabajo, hacer que ERIK sonara lo mejor posible.

El espectáculo fue el mejor, un éxito total. Al terminar todo, Erik se me acercó y estrechándome firmemente me susurró al oído "No sé qué sería de mi éxito sin ti': Todo el equipo se reunió en el camerino STAR y junto con él, brindamos por un éxito más, el de él y el de cada uno de nosotros.

Porque aunque no seamos la estrella principal. Somos la constelación que la hace brillar más, mucho más fuerte.

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