Después de luchar brutalmente contra las olas, casi a punto de perder la vida, logró tocar tierra firme dejándose arrastrar hasta la orilla de la playa.
Estaba tan exhausto que solo pudo volver en sí hasta el otro día.
Habían pasado varias horas desde su naufragio y a Pedro solo lo acompañaba una botella de Whisky, un paquete de habanos, la Bitácora del yate y una maleta con algunas prendas de vestir.... femeninas... (?)
Pareciera estar fiera de toda ruta comercial, aérea o marítima, en una isla pequeña, deshabitada, con poca vegetación y sin agua dulce. lo que podía tomar estaba en charcas que se formaban por las fuertes lluvias que por esos días azotaban el lugar pero sabia que no durarían nada y solo dependía de la lluvia para sobrevivir.
era excelente marinero y conocía esas aguas, sus corrientes, su ubicación pues estaba relativamente cerca, como a unas 70 millas de la isla donde vivía pero era demasiado lejos para ir nadando.
pensando en sobrevivir y en como salir del sitio; una Fogata? no había leña para prender; hacer un bote? no había arboles para cortar y formar uno; solo le quedaba esperar, con el paso de las horas estaba empezando a creer que moriría en ese lugar.
Victima del hambre la sed y la fatiga, agarró la botella de licor y tomo sus últimos tragos, se fumó un habano, tomo la bitácora* y cuando estaba escribiendo el mensaje de despedida de este mundo vio la botella de escoses y tuvo la ultima y única idea que lo podría sacar de aquel fatal apuro, es decir, la que le salvaría la vida.
los cálculos eran exactos, si lanzaba la botella con un mensaje adentro a las primeras horas de la noche, la alta marea llevaría la botella mar adentro y las corrientes del norte la llevarían hasta la orilla de la playa de su isla, con la seguridad de que en esa mañana alguien la encontraría, pues era costumbre de su pueblo, salir todas las mañanas en busca de algún mensaje que llegara de mar adentro.
Hizo la nota, lo mas detalladamente posible para que la búsqueda fuera inmediata, la metió en la botella y la selló de tal forma que allí no era capaz de entrar el mas mínimo pensamiento.
el sabia que ya sin agua y sin alimentos no podría sobrevivir mas tiempo. Por eso este mensaje no podía fallar. Ademas, todo era perfecto y se prestaba para que al día siguiente llegara un salvador que le devolviera su destino.
!YA ERA LA HORA!
Tomó la botella con su mano izquierda, la besó y con un impulso felino la lanzó por los aires con la fuerza que puede dar la FE y las ganas de vivir; sin quitarle a mirada por un solo instante, la botella se elevó y surco los cielos cual gaviota que vuela y flota en contra del viento abriendose paso en la penumbra de la noche, llevando no solo una Nota, sino toda su esperanza de volver a vivir.
En ese instante los ojos del naufrago se abrieron tan escandalosamente que casi se salen de sus propias órbitas al ver este, como, por un error de lanzamiento, la botella se estrellaba en las rocas del espolón, partiéndose en mil pedazos.
Sin embargo, por esas cosas extrañas de la vida, al otro día lo encontraron.
El Medico que lo examinó, se acercó a los familiares y les dijo con voz condescendiente:
" No se sientan tan mal, pues Pedro no sufrió, ya que su muerte no se debió a deshidratación o inanición, sino por causa de un Paro Cardiaco Fulminante! "
* la Bitácora tenia un Bolígrafo unido por una cuerda.
William Correa /97



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