domingo, 20 de noviembre de 2016

UNOS AMIGOS DE OTRO MUNDO





Eran como las tres de la tarde del Sábado, cuando, junto a la ladera de una montaña cubierta de hermosos bosques tropicales, se estrelló una pequeña nave espacial identificada con los dígitos E31//; bueno, no eran necesariamente caracteres en español, eran, tal vez, unos signos de identificación escritos en el lenguaje de la civilización de donde venía esa nave interplanetaria. Solo pasaron unos segundos antes de que se abriera la puerta de esta y aparecieran unos seres diminutos con una apariencia que se mezclaba entre insectos, animales y humanos, del tamaño de una uña de un dedo meñique.






La nave Espacial no era nada igual a las que estábamos acostumbrado a ver en las películas de ciencia ficción, como modelos aerodinámicos o colores resplandecientes, no no, esta era, aparentemente redonda, con aristas ordinarias y superficies ásperas que mostraban, posiblemente, gran deterioro por vejez o, más bien, por el desgaste al entrar a la atmósfera terrestre después de un largo viaje
.




Los extraterrestre, pequeños seres bípedos con ojos extremadamente grandes, piel ligeramente transparente y de apariencia pegajosa, brazos cortos que terminaban en una especie de tenaza, con una boca muy pequeña de la cual se desenrollaba una lengua similar a la de las mariposas, en su espalda tenían unas protuberancias perfectamente redondeadas y blandas, como vejigas de agua, tronco muy largo comparado con la longitud de sus piernas.


Solo tres de ellos salieron de la nave, dos de ellos más fornidos que se desplazaban detrás del más delgado, que por la forma en que se dirigía, parecía ser el Jefe.


Francisco era un niño de 7 años de edad, el menor de seis hermanos, hijo de una familia campesina que vivía en una finca muy cercana al lugar en donde había sucedido el aterrizaje. Conocía el lugar como la palma de su mano pues no pasaba día sin que estuviera deambulando en busca de aventuras e historias para divertirse, estaba a punto de vivir el suceso más trascendental en su vida.


Pacho, así le decían sus hermanos, descubrió sin querer a tres extraños insectos, o tal vez renacuajos?, quizás duendes, bueno, lo que fueran estas criaturas, pero las vio correr despavoridas por su presencia, en dirección a ese plato oxidado y maltrecho estrellado en la tierra y vio cómo se escondían dentro de él. Se acercó con cautela, se arrodilló y con un pequeño chamizo, hurgó debajo del pedazo de metal sin encontrar nada; entonces decidió tomarlo con sus manos para poder mirarlo detalladamente cuando una pequeña luz roja salió por un pequeño agujero en dirección a su mano quemándolo fuertemente. Pacho se asusto pero su curiosidad pudo mas e insistió en tomarlo. Nuevamente salió el rayo rojo pero esta vez sin dar en el blanco pues pachito estaba prevenido. Después de varios rayos rojos, quemadas e insistencias, una voz delgada sonó desde adentro del metal que, en un español mal pronunciado, le decía a pacho que venían en paz, que no les hiciera daño. El niño les dijo que no tuvieran miedo, que él era bueno y que no les pasaría nada.


Una de las criaturas, la delgada, salió de la nave y le pidió al niño que se acercara, que quería hablar con él, Pacho preguntó quienes eran,  de donde venían y que hacían ahí y la criatura respondió " Hola Terrícola, soy ARG Príncipe del planeta Flahg que queda a un millón de años luz de aquí, mis dos amigos son ANG y AJG, Pilotos de combate de la Fuerza Espacial Flahgiana, estábamos repeliendo un ataque de las fuerzas malignas de abrorg, un rebelde que quiere apoderarse de nuestro planeta y quiere destruirnos; Ang y Ajg me sacaron del palacio justo antes de que los soldados de Brorg lo tomaran, para salvar mi vida, pero una naves Brorgianas nos descubrieron y nos han perseguido hasta este planeta. Corremos grave peligro y yo debo ir cuanto antes a Flogria, el planeta de mi padre para pedir ayuda antes que Brorg destruya el nuestro". " Pero, yo que puedo hacer?" preguntó Pacho a los Extraterrestres y ellos le respondieron " Necesitamos fuentes de energía para poder volver a casa; nuestra nave funciona con hidrogeno y este planeta tiene este recurso de manera ilimitada. El proceso de transformación de Hidrogeno dura Siete Cronezx, que en tiempo terrestre equivale a unos 60 minutos, pero las naves de Brorg estan cerca y si no nos ocultamos pronto, nos encuentra".

Pachito no tenía idea de lo que era hidrogeno, pero entendió que se refería al agua del arroyo y supo  que podía servir de ayuda, además, estaba orgulloso de poder servir a una gran causa, a un Príncipe y salvar un planeta. Les propuso a los Flahgianos que los llevaría, junto con la  nave a su casa, por el agua no habrían de preocuparse pues en la finca había suficiente y allí, bien escondidos, tendrían el tiempo suficiente para el abastecimiento de combustible. Tomó la nave con ellos a bordo, la metió entre su saco y los llevó a casa. Una vez en su habitación, puso la nave debajo de la cama, fue por unos cubos de agua y los trajo para que los extraterrestres sacaran esa sustancia rara que decían que tenía el líquido.
Pachito aprovecho algo del agua y con un trapo limpio la nave del mugre y la tierra que tenía pegado en el casco de la nave mientras los extraterrestres hacían su trabajo.
60 minutos más tarde (7 Cronezx después), Pachito siguió las instrucciones de los Flahgianos de ponerlos en un campo abierto para poder despegar la nave y así lo hizo; los llevó a la huerta y justo cuando iba a poner la nave en el piso, aparecieron tres naves Brorgianas; sus tamaños eran 4 veces más grandes que la nave de ARG. Empezaron a perseguir a Pacho por todo el potrero. Varios de los rayos Brorgianos ya lo habían quemado y no podía quitarse esas naves de encima, parecían como un enjambre de abejas persiguiéndolo y picándolo sin piedad.
Pacho, en una jugada muy astuta, decidió adentrarse al monte y subir por la colina, por entre los árboles y los matorrales, tratando de esquivar las naves enemigas, suponiendo que a estas se les dificultaría volar entre la espesura del monte, pero le dio resultado. Una de las naves chocó contra un árbol de mango y explotó al caer al piso, la segunda choco contra un arbusto explotando en mil pedazos haciendo un estruendo terrible que se escuchó por toda la finca; la tercera nave, evitando una colisión, decidió salir de la maraña y sobrevolar por la copa de los arboles tratando de no perder de vista a Pacho y a sus nuevos amigos.
Las explosiones fueron tan fuertes que pacho entendió que corría verdadero peligro, sus tímpanos dolían y casi no escuchaba por el impacto de las explosiones.
Pacho habló con ARG y le dijo que tenía una idea; subir a la cima de la loma por la cañada, pararse en la punta del barranco y lanzar la nave al vacío, para que esta, con el impulso, pudiera volar más rápido. A ARG le pareció excelente idea y se dispusieron cual lo acordado.

No había empezado a subir por la cañada cuando, Carlitos y Pedro, sus hermanos mayores, alertados por el ruido de las explosiones de las naves espaciales, lo encontraron y le cerraron el paso e intentaron interrogarlo para ver qué había pasado y que era lo que Pacho escondía. Pacho sabía que sus hermanos no lo dejarían en paz, siempre le hacían bromas pesadas y que si le encontraban la nave, se la arrebatarían y pondría en peligro a sus amigos de otro planeta. Ahora pacho tenía dos problemas, los Brorgianos y sus repelentes hermanos mayores.
Lanzó carrera cañada arriba sin parar seguido de sus hermanos y más atrás por la nave enemiga, mientras unos le gritaban que parara, que soltara lo que llevaba escondido, los Brorgianos le disparaban rayos color violeta pero pacho corría cuesta arriba. Ya se acercaba a la cima cuando uno de sus hermanos lo alcanzó e intento arrebatarle la nave, pero este, sacando alientos, se soltó y corrió hasta la orilla del barranco, tomo la nave con su mano derecha, tomo el impulso para lanzarla antes que sus hermanos se la arrebataran o que la nave Brorgiana le disparara; empujo con toda las fuerzas su brazo hacia al frente y justo cuando sus dedos se empezaban a abrir para soltar la nave, un rayo Brorrgiano color violeta impactó en el centro de la nave del príncipe ARG. La Nave espacial explotó en mil pedazos mutilándole el brazo derecho al niño y produciéndole terribles quemaduras en el pecho y la cara.
Sus hermanos lo recogieron rápidamente y lo llevaron al puesto de salud del pueblo. Por la gravedad de sus heridas, fue remitido en Helicoptero a un hospital de la ciudad más cercana. Cuando Don Pauselino, padre de Pacho, llego al hospital, sus dos hijos, llorando, le dijeron que por más que intentaron detener a Pachito, este no había querido soltar la Mina Antipersonal que había sacado del campo minado y con la que había estado jugando.

William Correa 2002

No hay comentarios.:

Publicar un comentario